UN POCO DE CURIOSIDAD

Un primer mensaje puede ser sencillo.

Un poco de atención suele valer más que la frase perfecta.

1 min de lectura

Pregunta algo que te interese

Un álbum, paseo o frase sobre cocinar permiten empezar con naturalidad. Elige un detalle. «¿Qué canción se te quedó después del concierto?» deja espacio para una historia. Pregunta porque te interesa la respuesta.

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Solo hacer preguntas puede parecer una entrevista. Un detalle honesto facilita responder: «Siempre acabo pidiendo lo mismo». Empieza con un interés, no con juicios sobre el cuerpo o las intenciones.

Deja espacio a otro ritmo

Cada persona responde a su ritmo. Un seguimiento amable no es una serie de exigencias. No responder no obliga a explicar nada. Si va bien, propone algo sencillo y público. Respeta un no.

un poco más cerca.

Puede que ya os hayáis cruzado.